De circuitos metafísicos






Eran un preamplificador y una fuente, también está la antena claro, muy importante, pero yo quiero un op amp mágico, suena fenómeno eso de tener un op amp mágico con todos sus conjuros para la impedancia infinita y la ganancia infinita y ancha banda infinita aunque sea monolítico y cavernario, quiero un op amp mágico para operaciones cotidianas y rascarme los destos mientras todo transcurre tan tranquilo como si nada, pero bien sabemos que todo transcurre ahí dentro y es el ir y venir, el fluir inmediato y quieto como el Tao, y todo deviene en nada y el op amp que es mágico lo sabe pero no lo dice, lo hace, lo hace sin hacer porque no tiene ruido, y las corrientes corren y vienen y van, vienen y van, y luego es bipolar y bien bien bien, y los lazos abiertos o cerrados en continua discrepancia, o alternamos alternadamente la alternación vislumbrada como entrecejo, saturada de límites y parámetros y shalalá, dirán que desvarío pero Octopato sabe qué digo y por qué lo digo aunque esté enojado conmigo, Octopato enojado luego que me irritó su constante mención de la hechicera y le dije no más, ya no digas más que la hechicera y la chingada, calla tu boca, silencia tu boca, apaga el sonido de tu boca, y él se molestó y ahora hace ruiditos en las noches, golpetea la madera de la mesa junto a la ventana con sus dedos chicos y enormes, hace uso de su orgullo y evita el tema pero sabemos que está ahí, oculto, tapado con hojas de parra o tal vez con hojas de plátano como tamal y se cocina como tamal y está casi a punto de terminar de cocerse pero lo dejamos en la olla, ni siquiera miramos cómo asciende el fuego debajo de la olla, el orgullo de Octopato y mi orgullo, grandes orgullos ambos, en una lucha por probarse superiores al otro, un duelo interminable y para eso quiero mi op amp mágico, no sé qué es ni para qué sirve pero lo imagino lleno de capacidades misteriosas, tensiones impensadas, nos sumimos en inversiones de palabras y de sentidos, o nos sumamos inversiones de significados, anulamos la simplificación con valores disímiles, Octopato por allá trepando las paredes y yo tranquilo fumando Delicados en la banqueta, nos restamos guaridas solemnes y nos quedamos desnudos a mitad de la floresta henchida de dientesdeleón, yo no sé ni qué digo pero el Octopato sí, y él entiende, me importa un bledo estructurar adecuadamente este diseño de tensiones porque si no no sería, dejaría de ser, perdería el ser caótico de su tensión original y arrobante, y mejor nos callamos porque...
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