De La Luna al agarrón


Se subió la morrilla allá por La Luna, por 8 de Julio, era de noche y decía que la venían persiguiendo, me dijo ¡Rápido rápido aquí a la 5 de Mayo por Luis Covarrubias! Ni me preguntó cuánto le iba yo a cobrar, nomás se iba volteando pa'fuera como buscando a alguien, pero no se veía nadie, yo no vi a nadie que la viniera persiguiendo y ni quise preguntarle más, pensé que a lo mejor la habían querido asaltar o lastimar o abusar de ella y no me animé a decir nada, pensé que le ayudaría un poco si le subía a la música para que se le fuera de la cabeza lo que hubiera pasado.

Nadamás la iba viendo de reojo, estaba muy guapa la morrita, tenía como la edad de mi hija más o menos, de repente me la cachaba que volteaba a verme como que raro y yo me hacía el occiso. Iba con una faldita muy provocadora y una blusa casi transparente, yo luego luego me acordaba de m'hija y pensaba que si ella no sería así, si andaría de noche por rumbos peligrosos o si alguien se atrevería a hacerle alguna chingadera, ojalá que no, que tuviera cuidado y si algo le pasaba se encontrara con alguien que le echara la mano.

No se le quitaba la cara de preocupada, y eso que yo nomás la veía de refilón, iba como ida, como en un viaje aparte, muy metida en su cabeza, pensando sabe qué cosas, abrió la ventana aunque estaba cabrón el frío y sacó la nariz. A mí se me hace que sí, que no tenía más de 15 años. Olía mucho a jabón de ese Lirio para lavar la ropa y traía todo el cabello alborotado.

Más adelante párese ahí por donde están los bomberos, me dijo de repente, y ya empecé a frenar para detener el carro junto a unos arbustos que me señaló de por ahí, y justo cuando terminé de pararme que se abre la blusa y se baja la falda y me echa Dame todo tu dinero o me bajo gritando que querías violarme, ahí con los bomberos te agarran y piden a la policía para detenerte y no te la acabas.

Yo solté la risa, apenas traía cincuenta pesos porque acababa de liquidar con el patrón que le gusta que mejor vaya en la noche, le dije Ten, es todo lo que traigo, que te aproveche, y ella no me creía pero le solté Es más, p'a que desquite… me costó cincuenta pesos un agarrón de chichis, al cabo si gritas les digo que me asaltaste y me van a creer porque ya no traigo feria.

Viejo puerco, y se bajó y se fue corriendo.
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