Travesía



A Ariana
en una casita de chocolate y gomitas




No se me borra tu cuerpo

se me derrumba en la boca

con toda la risa

azúcar dudosa

brecha de la dicha mucha

víbora víbora del amar

cuencas y crisis de síes

sí el acantilado sí

los relámpagos cabellos sí

y duro el arriba los rostros

controversión de labios floridos

más dulce la sombra así

cuando acostado mi magia camina tu cuello

salpicada te encontré en todo el rocío

y las pausas reescribieron la jornada

de entre batallas nací

y vislumbré una selva una claridad

tú girabas en el sendero abrupto

seguí por un estanque de cristales

pálidas nubes bajo los remos

sentado mis pies caminan tus ojos

cruzas la espesura hasta lo hondo

y vienes desde cada promesa

como bajar por delante del recuerdo

llegar al manantial

beber a grandes sorbos la mañana

de bruces mi dolor camina tu calma

eres la cálida hoguera de los bosques

y vienen las áureas auroras con su candor

a iluminar el humo en ascenso

la plegaria del follaje perfumado

el jadear venturoso el estrecho maderamen

de pie mis ojos caminan tu alegría

estrépito en creciente de gotas como tigres

hay de por medio un nombre el tuyo

el que te nombra en mis manos

te cantan los árboles en celo

los mil retornos anuncia un agitar de hojas

suenan las campanas del ramaje

la yesca en su cuna se agita

dónde estarán las consumaciones

he venido a traer permanencia dijiste

derogar del aire las paredes la zozobra

no se me borra tu voz

mira nuestro ciprés de chocolate dijiste

mira la tarde de arena

y vi tus ojos esparcir pregones

donde habitaron las cenizas

blandir el viento contra el miedo gigante

desterrar el exilio

los pantanos inhóspitos a raya

se me rompen las angustias todas

inhalar el aliento de los valles dijiste

es recuperar la substancia la palabra

atravesar la frontera última

el jardín sin retorno la muralla el abismo

para llegar de veras

a descubrirte

más allá de tu voz tu cuerpo

no se me borra tu misterio
5 comentarios

Entradas populares