Después de la fiesta



—Diviértete Karelia, ya nos vamos Darío y yo.

—Chau, amiga.

“Esa mirada de Karelia. No es un reproche, no soy una niñita. Darío es un poco brusco, sí, pero no es su intención lastimarme aunque.

“Yo sé cuidarme y sé que le gusto. Ya no voy a contarle a ella de nuestras broncas. No son peleas, a veces él levanta la voz pero.

“Yo no quiero estar sola. Los pequeños detalles son los más importantes, dice ella. Yo creo que él sí me quiere. Ahora que me acueste con él vamos a.

“No está borracho. Esa mirada. Karelia.”
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